El valor de “los otros” para el aprendizaje

De acuerdo a la perspectiva pedagógica en la que se base la opinión suele considerarse al aprendizaje relegado al estudiante, aquel sujeto que aprende cuando el docente le enseña. A su vez, y como parte de cierta “mitología” dentro de la educación, se cree que siempre que se enseña, como consecuencia hay aprendizaje. Claramente esto no siempre es así.

En los próximos párrafos intentaremos exponer, desde la teoría socio-histórica de Vigotsky, cuál es la importancia del contexto en el aprendizaje y desarrollo de los niños. Así mismo, retomaremos el vínculo (y sentido que le da el autor) a la relación entre aprendizaje y desarrollo para visibilizar el por qué sostenemos que en los procesos de aprendizaje, los adultos y los pares son muy importantes.

Vigotsky (1979) reconoce que existen tres líneas teóricas que intentan explicar la relación entre aprendizaje y desarrollo. La primera de ellas sostiene que los procesos de desarrollo son independientes al aprendizaje, es decir, no existe relación entre ellos, reconociendo que el proceso de aprendizaje es externo al individuo y que no se vincula activamente con el desarrollo del niño. En este sentido, el aprendizaje no juega ningún papel en el desarrollo, en más el desarrollo es una condición previa al aprendizaje. La segunda línea teórica considera que el aprendizaje es desarrollo, por esto ambos procesos coinciden en los niños. Mientras que la tercera línea teórica combina las dos posturas anteriores para afirmar que hay una relación biunívoca entre ambos, cada proceso contribuye con el otro.

A partir de la exploración de estas tres líneas teóricas, Vigotsky (1979) no alinea con ninguna de las opciones anteriores, más bien explica que desde su perspectiva, el aprendizaje y el desarrollo son procesos que se interrelacionan desde los primeros años de vida del niño (Vigotsky, 1979).

En este sentido, la mayoría de los autores “nunca se plantearon la posibilidad de que lo que los niños pueden hacer con ayuda de otros pudiera ser, en cierto sentido, más indicativo de su desarrollo mental que lo que pueden hacer por sí solos” (Vigotsky, 1979: 132). Así, el aprendizaje siempre se encuentra antes de desarrollo en tanto propicia una serie de procesos del desarrollo que no podrían darse sin el aprendizaje. Entonces, a partir del concepto de zona de desarrollo próximo (en adelante, ZDP) es posible comprender por qué decimos que el contexto y “los otros” resultan centrales en el aprendizaje de los individuos. Vigotsky define la ZDP como

la distancia entre el nivel real de desarrollo determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otro compañero más capaz. (Vigotsky, 1979: 133)

Entonces esta zona reúne aquellas funciones mentales que todavía no se terminaron de madurar y también permite conocer el nivel de desarrollo del niño. Así mismo es la que permite visualizar aquellos procesos evolutivos internos que el niño es capaz de poner en juego solo en interacción con otros. Encontramos aquí uno de los puntos más interesantes para fundamentar nuestra opinión: existen procesos evolutivos internos que gracias al aprendizaje pueden ser internalizados y formar parte del desarrollo evolutivo del niño, y estos requieren de la interacción con otros. Justamente desde la perspectiva socio-histórica el aprendizaje es un proceso social, entonces para aprender es necesario interactuar con otros.

Como vemos desde esta perspectiva pedagógica, la interacción social es condición necesaria para la internalización de la actividad externa y los procesos interpersonales. Serán estos los que permitirán el desarrollo del niño, ampliando la zona de desarrollo real y, mediante el aprendizaje, despertar nuevos procesos mentales a desarrollar que reconfigurarán la ZDP1.

Por todo lo desarrollado encontramos un valor central de “los otros” en el aprendizaje de los niños y a su vez un gran desafío por parte de los adultos responsables de las tareas de enseñanza: conocer la ZDP de los niños para que las acciones de enseñanza ofrezcan las interacciones necesarias para su desarrollo.

Referencias

Vigotsky, L. (1979) Interacción entre aprendizaje y desarrollo. En: El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Capítulo VI. pp. 123-140. España: Crítica-Grijalbo.

1 Esto demuestra el dinamismo de estos procesos.

Anuncios