“¡Mi hijo no lee!”… y otros mitos inéditos

Cuando era más pequeña e iba a la escuela secundaria una de las actividades centrales del año escolar era leer libros clásicos. La profe de literatura se esmeraba por seleccionar aquellos libros que nos permitieran tener un background interesante, además de poder trabajar sobre conceptos propios de su área. Así recuerdo haber leído aquel poema tan particular del Mio Cid, incluso recuerdo haber soñado alguna vez con los molinos que le daban guerra a Don Quijote. También, puedo describirles la cantidad de escenas que guardo en mi memoria sobre Martín Fierro acompañado de su guitarra… ¿el hecho es que antes leíamos y ahora ya no tanto?. Posiblemente sea cierto que antes era más frecuente encontrar a niños o adolescentes con libros entre manos, leyendo, en silencio… Madres, padres, abuelos… ¿preocupados porque los niños no leen?.

Entiendo que esta preocupación puede tener fundamentos válidos pero en las próximas líneas intentaré contarles por qué considero que los niños y adolescentes leen, y más de lo que nos imaginamos. Tal vez necesitemos ampliar y complejizar nuestra forma de analizar la situación, y al fin y al cabo, derribar algunos mitos.

Lo que está en juego en esta discusión es el concepto de lectura: ¿qué es leer? ¿solo se leen textos? ¿cómo se lee en otros formatos?. Si vemos un video en YouTube, ¿también estamos leyendo?. En las épocas en que nosotros -los adultos- eramos niños, la cantidad de dispositivos que existían se reducían a unos pocos, como el televisor o una computadora de escritorio. Actualmente estamos rodeados de smartphones, tablets, netbooks, incluso contamos con numerosas aplicaciones que nos permiten acceder a la información que deseamos de manera ubicua.

No solo podemos leer los diarios en su versión digital, sino también podemos leer nuestra timeline en Twitter y obtener la información que deseamos. Este es el punto: claramente la lectura de un periódico (sea en soporte papel como en soporte digital) no es la misma que la lectura en Twitter, aunque el contenido y la información a la cual accedamos sea similar. Entonces, ¿basta con exigir a los jóvenes que lean en ciertos y determinados soportes?. Tal vez tengamos que ampliar la mirada y preguntarnos qué competencias son necesarias para una “buena lectura” en los formatos que tienen disponibles los jóvenes. ¿Qué tipo de lectura/s realizan los jóvenes? ¿cómo proponerles lecturas no lineales, complejas? ¿qué implica “leer” en otros soportes distintos al papel?

En todo caso, en lugar de preocuparnos por el soporte de la lectura (libro, ebook, pc…), o por la cantidad de lectura, preocupémonos por la calidad. Es decir, por aquello que se lee, y lo que se hace con ello. ¿De qué modo los interpela la lectura? ¿qué producen a partir de ella? ¿cómo interpretan las ideas? ¿producen sus propias ideas a partir de las lecturas? ¿logran ordenar, sistematizar y compartir sus lecturas?

Podemos analizar el fenómeno de los booktubers en YouTube, adolescentes que deciden compartir reseñas de sus lecturas mediante breves videos que suben a esta red social. De este modo, no solo leen textos literarios (eventualmente en soporte papel o digital), sino que además realizan el ejercicio de organizar, sistematizar y compartir esta lectura. La tendencia, en palabras de los mismos adolescentes, no solamente es leer sino también interactuar y compartir con otros esta actividad. Entonces, la actividad de lectura ya no es una instancia solitaria o posiblemente silenciosa, sino que cobra características de las dinámicas colaborativas. ¿Todavía seguimos convencidos de que los jóvenes no leen?

En los contextos actuales considero que es mucho más valioso (y hasta diría necesario) saber leer información de manera crítica, sea cual fuese su forma de presentación. En la mayoría de los casos el “contenido” cobra sentido cuando se expone información en diversos formatos y de manera conjunta. Esto es, cuando la idea a transmitir también depende del soporte en que se exponga la información.

Vemos que la situación es mucho más compleja de los que pensamos porque se ponen en juego muchas aristas para analizar, muchas variables… conceptos que debemos (re)definir, y hasta investigar… Entonces, los invito a pensar: posiblemente seamos los adultos los que estamos reproduciendo mitos sin cuestionarnos si nuestra interpretación de la relación jóvenes-lectura es la más acertada.

Referencias

Carelli Lynch, G. (30 de marzo de 2014) Los adolescentes sí leen: sostienen gran parte de la industria editorial. Clarin. Recuperado de: http://www.clarin.com/sociedad/adolescentes-sostienen-parte-industria-editorial_0_1111089012.html

Clarín (editorial). (13 de enero de 2016) Los chicos abandonan la TV y casi 2 de cada 10 ya no la miran. Clarín. Recuperado de: http://www.clarin.com/sociedad/chicos-abandonan-TV-miran_0_1502850130.html

Perazo, C. (27 de julio de 2014) ¿Quiénes son los booktubers? La nueva tendencia teen que dinamiza el mercado. La Nación. Recuperado de: http://www.lanacion.com.ar/1713383-quienes-son-los-booktubers-la-nueva-tendencia-teen-que-dinamiza-al-mercado

Hablemos sobre creatividad

Antes de definir creatividad es necesario tener presente que “crear” es un acto que implica “producir intencionalmente novedades valiosas” (Marina y Marina, 2013,p.12). Por esto una producción no representa una creación si prescinde de una cualidad apreciable, algo distinguible. En este sentido creatividad es una capacidad mediante la cual se crea. Para los atores antes mencionados la creatividad es el hábito de crear.
Entender el concepto de creatividad está asociado con la descripción de una personalidad creativa. Marina y Marina (2013) reconocen siete dimensiones principales de la personalidad creadora:
Actividad frente a pasividad: la pasividad no es del todo buena, tiene correlación directa con la depresión. Por tanto es importante explorar posibilidades fuera de la zona de confort para ponernos en situación de acción. La acción, la actividad, la tarea debe ser punto inicial de toda actividad educativa, recreativa, artística e incluso científica.
Expresividad frente a mutismo: “Entendemos por ‘expresar’ el momento generador de ocurrencias conscientes” (Marina y Marina, 2013, p.43). Educar la creatividad necesariamente requiere generar actividades en las cuales la actitud pasiva se vea quebrantada por la situación de expresar (por ejemplo: contar, argumentar, pensar, divertir, explicar,etc.)
Innovación frente a repetición: “La actividad debe favorecer la expresión y ésta debe huir de la rutina cuando sea necesario” (Marina y Marina,2013,p.44). La rutina da seguridad, y es justamente lo que hay que intentar trasgredir, salir de la comodidad, del confort para buscar soluciones nuevas, para crear.
Descubrimiento de posibilidades frente al síndrome de impotencia adquirida: En este punto la realidad que plantee cada actividad debe permitirnos evaluar las propiedades y posibilidades para crear soluciones.
Apertura frente a cerrazón: “Openness to experience”. Interés por ampliar conocimientos, a flexibilizar las posibilidades de exploración. La característica de sorprenderse frente a lo nuevo, de ser curiosos es una cualidad innata en aquellos que tienen desarrollada o ejercitada su capacidad creativa.
Independencia crítica frente a sumisión intelectual: Es necesario reivindicar la capacidad de la crítica, debemos ser capaces de pensar sobre nuestras creaciones, haciendo uso de recursos argumentativos propios que irán incrementándose progresivamente.
Autonomía frente a dependencia:

Ese afán que vemos desarrollarse en el niño, que quiere soltarse de la mano, andar solo, sentirse dueño de sus actos, está en el origen de nuestro deseo de libertad, que aparece como un proyecto de la inteligencia creadora (…) Una cierta valentía es necesaria para la creatividad y para la libertad. (Marina y Marina, 2013,p.49)

Entendiendo que la creatividad es una cualidad de todo talento, y sosteniendo que el talento está después de la educación, se plantea la posibilidad de potenciar los saberes implícitos. Desde los lineamientos teóricos que seguimos una visión tradicional del proceso creativo puede considerarse en los cinco pasos siguientes, que no deben suponerse de manera lineal:

El primero es un período de preparación, de inmersión, consciente o no, en un conjunto de cuestiones problemáticas que son interesantes y suscitan curiosidad. El segundo es un período de incubación, durante el cual las ideas se agitan por debajo del umbral de la conciencia. Durante este tiempo probablemente se realizan las conexiones inusitadas. El tercer componente es la intuición, a veces llamada “el momento ajá”. En la vida real puede haber varias intuiciones entremezcladas con períodos de incubación, evaluación y elaboración. El cuarto componente es la evaluación, cuando la persona debe decidir si la intuición es valiosa y merece la pena dedicarle atención. El quinto y último componente del proceso es la elaboración. Probablemente es el que lleva más tiempo y supone el trabajo más duro. (Marina y Marina, 2013,p.55).

Muchas cuestiones pueden recuperarse para desarrollar la personalidad creativa, pero rescatamos los siguientes puntos que, desde una perspectiva general, brindan un marco metodológico interesante para tal fin:
(a) Incentivar la curiosidad. Todos deseamos aprender, otra cosa es estudiar.
(b) Aceptar siempre las preguntas por muy insólitas que aparezcan.
(c) Entender que las ganas de saber y nuestros intereses son siempre importantes.
(d) Abrir las posibilidades, comentar y ver ejemplos, experiencias, variedad de contenidos, usar las nuevas tecnologías.
(e) Darse una oportunidad para iniciar un proceso de búsqueda, de aprendizaje… proponer temas, habilidades y actitudes. En definitiva, tomar la iniciativa.
(f) Y, sobre todo, expresar siempre lo apasionante que es conocer cosas nuevas, acercarse a países lejanos, a experimentos osados.
(g) Siempre que sea posible, abrirse y entablar contacto con expertos que puedan aportar los conocimientos nuevos, distintos enfoques o posibilidades nuevas que abren la investigación sobre una materia determinada.
Todas las cuestiones expresadas representan acciones concretas que cada persona puede diseñar para desarrollarse creativamente. Es posible ademas extrapolar estas ideas al campo científico: ¿Qué importancia se le otorga durante la formación de jovenes científicos al desarrollo de la capcidad creativa?, ¿es cierto que un músico, un escritor y un matemático comparten razgos de la personaidad creativa?, ¿será el desarrollo de la capacidad creativa la clave para una buena formación en el campo de cualquier disciplina científica?.

Desarrollarse creativamente implica no solo la creación de ideas que tengan una caracteristica novedosa, sino también la particular forma de construirse a uno mismo a partir de un desarrollo creativo. Intuyo que la creatividad es una doble implicación entre el creador y el objeto creado, y esto no tiene que ver con grandes inventos sino tal vez con darnos la posibilidad de pensar de manera diferente.

@MiliLanghi

Referencia Bibliográfica: Marina, J. y Marina, E. (2013) El aprendizaje de la creatividad. Editorial Ariel. Buenos Aires.

Los libros que pertenecen a mi wishlist

“Los gustos se dan en vida” escuché decir a muchas personas a lo largo de mi (corta) vida. No suelo prestar mucha atención a los objetos extremadamente costosos, pero… admito tener algunas debilidades materiales en esta vida: Cd’s, libros y colores (entiéndase lápices de colores, fibras, acuarelas, temperas, maquillajes, esmaltes, tintas, pasteles,etc). Rara vez salgo a pasear sin controlar mi tendencia de entrar a “chusmear” en las librerías o disquerías. Puedo pasar horas leyendo las contratapas de los libros y los discos.

En particular mi gustos por los libros no se dio precisamente porque me guste leer novelas u obras de ficción, sino más bien me gusta leer ciencia. Me encantan los libros científicos y los de divulgación científica.

Luego de esta introducción puedo enunciar entonces el objetivo de este post: compartir con ustedes mi lista de libros deseados. Como podrán concluir posteriormente muchos de estos libros no son imposibles de conseguir (claro está, cuestan dinero) pero se que en algún momento podré decirles que los leí a todos ellos. Aquí mi wishlist:

Educación y Tecnologías

  • “Comunidades de Práctica” – Etienne Wenger
  • “Psicología de la educación virtual” – César Coll y Carles Monereo
  • “La comunidad virtual” – Howard Rheingold
  • “Aprendizaje a lo largo de la vida en la práctica” – Norman Longuorth
  • “La vida en la pantalla. La construcción de la identidad” – Sherry Turkle
  • “Historia de la información” – Pablo Rodriguez
  • “Claves culturales en la construcción del conocimiento” – Graciela Esnaola
  • “Aprendizaje y comunicación en el siglo XXI” – María Teresa Quiróz
  • “La Generacion App” – Katie Davis y Howard Gardner
  • “El Aprendizaje Pleno” – David Perkins

Artes, música y aprendizajes

  • “El musicoterapeuta en el aula” – Ariel Zimbaldo
  • “La música y la pintura: ese histórico románce” – Adriana Mastache
  • “Evaluación de aprendizajes musicales” – Ana Lucía Frega y Gustavo Gonzalez
  • “El valor humano de la educación musical” – Edgard Willems
  • “Internet y educación musical” – Andrea Giráldes
  • “La música late en el jardín” – Graciela Gallelli y Alba Saltarcángelo
  • “Coplas” – Irina G. Bracco

Matemática, filosofía y epistemología de la matemática

  • “Fundamentos para una teoría de conjuntos” – Georg Cantor
  • “El comienzo del infinito” – David Deutsch
  • “De aquí al infinito” – Ian Stewart
  • “El teorema de Gödel” – Nagel
  • “El Ultimo Teorema de Fermat” – Simon Singh
  • “Comprendiendo el infinito” – Shaughan Lavine
  • “El orden oculto” – John Holland
  • “Las desventras del conocimiento matemático” – Gregorio Klimovsky
  • “Gödel, Escher y Bach” – D. Hofstadter
  • “Introducción al pensamiento sistémico” – Joseph O’connor e Ian Mcdermott
  • “Teoría general de los sistemas” – Ludwing Bertalanffy
  • “El pensador intruso” – Jorge Wagensberg
  • “La estructura de las revoluciones científicas” – Thomas Khun
  • “Cisne negro” – Nassim Taleb
  • “El artista y el matemático” – Amir Aczel
  • “Antifrágil” – Amir Aczel
  • “Los grándes problemas matemáticos” – Ian Stewart
  • “¿Es Dios un matemático?” – Mario Livio
  • “Pascal, entre Eudoxo y Cantor” – Jean Luis Gardles
  • “El reto de Hilbert” – Jeremy Grey
  • “Historias de las Ideas Cientificas” – Leonardo Moledo y Nicolas Martin Olszevicki
  • “La Ecuacion Jamas Resuelta” – Mario Livio
  • “Ascenso Infinito” – David Berlinski
  • “Analisis Numérico” – Richard Burden y Douglas Faires

Otras cosas que me gustaría saber

  • “Cuando Google encontró a Wikileakes” – Julian Assange
  • “Supercooperadores” – Martin Nowak y Roger Highfield
  • “Atrapa tu Sueño” – Herman Zapp y Candelaria Zapp

Hasta aquí esta publicación. Si alguno desea realizame un regalo, ya tiene información relevante  🙂

Muchos saludos,

@MiliLanghi

Lectura veraniega vol. 1 :: Aprendizajes, conexiones y Artefactos

Con este post iniciamos una serie de recomendaciones/experiencias relacionadas con la lectura veraniega. Si bien no me recibí, eso quiere decir que todavía no tengo vacaciones de ningún tipo, me he tomado la atribución de negar la existencia de todo tipo de responsabilidad para poder leer. Resulta paradójico que una alumna universitaria reclame a gritos tiempo para leer, pero es así… no tengo tiempo para leer.

En este caso les quería comentar sobre un libro que me resultó muy interesante, y de hecho se lo recomiendo como una lectura casi-obligatoria para aquellos que estén estudiando o interesados sobre el campo de la educación y las nuevas tecnologías. Me refiero al libro “Aprendizajes, conexiones y artefactos. La producción colaborativa del conocimiento” de Begoña Gros Salvat.

Personalmente me interesa mucho profundizar, desde que terminé mi especialización, sobre la producción colaborativa del conocimiento y la gestión del conocimiento en las comunidades de práctica, es por esto que me voy topando con recomendaciones y lecturas que encuentro en Internet y me voy comprando. Debo confesar que me gusta comprar libros, buena parte de mi sueldo va dedicado a eso.

En general mi lectura fue muy reflexiva, pensando lo que estudié y conectándolo con las ideas que me brindaba el libro. La primera impresión que me dejó fue la frescura y delicadeza que le otorga la autora a cada categoría o idea que presenta. Estos calificativos me surgen luego de observar la profundidad y la identificad con que se desarrolla cada capítulo. Puede resultar obvio esto pero no todos los libros que he leído lo plasman de una manera tan elegante como lo pude leer en este libro.

Aprendizajes, conexiones y artefactos. La producción colaborativa del conocimiento. Begoña Gros Salvat.

¿Qué encontré durante la lectura?

– Un marco teórico interesante para pensar la construcción colaborativa del conocimiento mediado por tecnologías.

– Ejemplos concretos de entornos diseñados especialmente para la construcción colaborativa del conocimiento.

– Descripciones del papel del estudiante, el profesorado, las instituciones y el contexto en donde se construye el conocimiento colaborativo mediado.

– Explicación clara y precisa sobre la diferencia entre el conocimiento individual y el conocimiento grupal colaborativo.

Creo que este post fue una reducción muy simplista y mediocre de lo que este libro representa en la literatura sobre la temática que trabaja. Seguramente iré editando este post, para mejorarlo…

Realmente fue un placer chocarme con este libro, altamente recomendable.

 

@MiliLanghi